El fantasma de una guerra preventiva con Corea del Norte está más cerca, cada vez que Pyongyang realiza un ensayo de misil o prueba una bomba nuclear, estimó el domingo un influyente senador estadounidense, Lindsey Graham.

“Si hay un ensayo nuclear subterráneo, será necesario prepararse para una respuesta muy seria de Estados Unidos”, advirtió el congresista republicano en la cadena CBS.

Ante la amenaza, ayer se dio a conocer que el Pentágono explora la costa Oeste del país en busca de lugares para desplegar nuevas defensas antimisiles.

Tales defensas probablemente incluirían la Terminal de Defensa para Zonas de Alta Altitud (THAAD, por sus siglas en inglés), un avanzado sistema de defensa antimisiles estadounidenses, similares a los desplegados en Corea del Sur para proteger contra un posible ataque de Corea del Norte.

El ritmo acelerado del programa de pruebas de misiles balísticos de Norcorea en 2017 y la probabilidad de que sus fuerzas armadas golpeen la parte continental de EU ha aumentado la presión sobre el Gobierno estadounidense para que construya defensas antimisiles.