El Wrangler que dentro de una hora será presentado en el Salón de Los Ángeles (no la cantina y salón de baile, sino el autoshow) incorpora mucho más de lo que esperábamos.

All-new 2018 Jeep® Wrangler Rubicon

La “parrilla” (bueno, sus siete ranuras) está más moderna e integrada y los faros redondos se dan la vuelta en sus orillas. La defensa es más discreta y los cuartitos van montados en las salpicaderas, así como leds circundantes en los faros. Ah y el logo de Jeep sube de la parrilla al borde superior.
Y ¡miren las calaveras!

All-new 2018 Jeep® Wrangler Sahara

Pero esas son minucias estéticas, las importantes fueron un aumento en las medidas del parabrisas para mejor visibildad (es 5 cm más alto) y al mismo tiempo, le bajaron la altura de la línea de cintura del casco en general. El efecto es muy bonito.
Las bisagras de las puertas las dejaron igual de salidotas y horriblotas porque así las quieren sus fans y lo dijeron bien claro en encuestas. Y cada una tiene grabado el tipo de llave (T50) que debe usarse para desmontarlas. Igual las manijas las regresaron al diseño anterior, también por preferencias manifiestas.

All-new 2018 Jeep® Wrangler Rubicon

El cofre fue totalmente reconstruido porque había quejas de que se zangoloteaba horrible a altas velocidades. Bueno, a las que da.

All-new 2018 Jeep® Wrangler Sahara

Y en los topes de hule superiores del mismo, van ocultas las boquillas de los chorros limpiaparabrisas.

Pero hay cambios más sustanciales: el auto pesa 100 kilos menos, gracias al uso de aluminio en muchas piezas externas (cofre, puertas, etc.) excepto las salpicaderas traseras porque se lastimarían fácilmete al subirles equipo y carga. El bastidor, a cambio, es de acero, ahora más sólido y más pesado. Y se dispondrá de un turbodiesel, pero no dicen nada más respecto al tren de fuerza.