¿Será que el futbol mexicano se rinde ante un nuevo grande? Los Tigres de la UANL levantan la mano y exigen lo que por derecho creen que les pertenece, el título de equipo grande, junto a las potencias históricas, como lo son América, Guadalajara, Cruz Azul, Toluca y Pumas; y es que para muestra un simple botón: los regiomontanos han logrado levantar su nombre en poco tiempo y en este 2017 lo grabaron con letras de oro, logrando un título y un subcampeonato, pero la historia no queda sólo ahí, ya que los seis trofeos de campeón lo avalan.

La historia comenzó en 1957, cuando el equipo del Club Deportivo Nuevo León era conocido como los “Jabatos”, sin embargo en 1960 dejaron de existir, principalmente por problemas económicos, por ende el equipo fue cedido al Patronato de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL); a partir de ahí, el plantel pasó a llamarse Club Deportivo Universitario de Nuevo León, AC, además de adoptar el mote de Tigres y jugar con el uniforme azul y amarillo.

Así, poco a poco los felinos comenzaron a forjar su propia historia, comenzando el 13 de julio de 1967, aquel día jugaron por primera ocasión en el Estadio Universitario, en donde José de Jesús “Triquis” Morales hizo historia en aquel cotejo al marcar no sólo el primero, sino también el segundo golazo de un empate a dos con el club Orizaba.

A partir de ahí, momentos de gloria y de amargura se han vivido en las filas de Tigres, con un descenso incluido, empujado por su acérrimo rival, el Monterrey, en la temporada 1995-1996, pero con un subcampeonato de Copa Libertadores, que más allá de considerarse un fracaso, se cataloga como un logro haber sido el tercer club mexicano en llegar a esta instancia; antes lo habían hecho Cruz Azul y Guadalajara.